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lunes, 7 de octubre de 2013

Cata con bodegas Beronia

El pasado miércoles tuvo lugar una nueva cata de las organizadas por el Diario La Rioja. En esta ocasión los vinos catados fueron los de bodegas Beronia, de Ollauri, con el interés añadido de que este año celebra su 40 aniversario.

La cata fue conducida por la enóloga María Jesús Sáez, quien empezó por hablarnos de la historia de la bodega. Fue fundada en 1973 por unos amigos de Vitoria amantes de la buena mesa y, por supuesto, del buen vino y su idea inicial era elaborar exclusivamente reservas. El nombre de la bodega procede de los berones, tribu celta que habitaba parte de La Rioja actual allá por el siglo III a.C.

En el año 1982 la bodega fue comprada por González Byass. También han empezado a elaborar otros vinos distintos de los reservas, en particular un crianza muy fácil de encontrar en hostelería y que nos gusta mucho. Por otra parte sus vinos, reconocía María Jesús, se han "modernizado" en los últimos años, pese a seguir considerándolos como clásicos de Rioja. En la cata veríamos hasta qué punto.

Como uno de los datos más llamativos de la bodega y sus vinos destacaría su interés por la variedad de uva tinta Mazuelo. Es parte importante de sus mejores vinos e incluso llegan a elaborar un reserva monovarietal (que por desgracia no probamos en esta ocasión) con esta uva. Algo realmente inusual.

Otra peculiaridad es que la mayor parte de las barricas con que cuentan son mixtas de roble francés y americano. En ellas las duelas son de roble americano mientras que las tapas son de roble francés. Con esto trasladan al vino las mejores cualidades de ambos tipos de roble.


Comenzamos la cata con el Viñas Viejas 2010. Tempranillo 100% con 10 meses de crianza en barricas nuevas de roble francés y un 14% de alcohol. Rojo violáceo con aromas a frambuesa, cereza, regaliz y madera. En boca cerezas y taninos. Un buen vino, de los que ahora se llaman "de autor" y de corte absolutamente moderno.

En segundo lugar probamos el Reserva 2009. Tempranillo 94%, Graciano 3% y Mazuelo 3% con 20 meses de crianza en roble mixto y francés y 14% de alcohol. Color picota intenso, aromas a cereza en licor y balsámico, fruta potente en boca.

Pasamos después al Gran Reserva 2006. Tempranillo 92%, Graciano 4% y Mazuelo 4% con 26 meses en roble francés y 14% de alcohol. Granate muy intenso, aromas complejos de frutas negras y balsámicos con frescura en boca donde recuerda al regaliz.

El siguiente vino fue el que denominan 198 Barricas 2006. Una selección de las mejores 198 barricas de la bodega en añadas excelentes. Tempranillo 90%, Mazuelo 9% y Graciano 1% con 24 meses en barricas nuevas de roble americano y francés, 14% de alcohol. Color granate de intensidad media, aromas a membrillo, cuero y tabaco y con la densidad en boca que le aporta el tanino del Mazuelo.

Como último de los vinos actuales de la bodega probamos el Beronia III a.C. 2010, así denominado en recuerdo a los antiguos berones. Un vino de Tempranillo 94%, Graciano 3% y Mazuelo 3% con 15 meses de crianza en barricas nuevas de roble francés, 14% de alcohol. Color picota muy intenso, aromas minerales y balsámicos, potente en boca con fruta y chocolate.

Terminamos la cata con un vino muy especial, el que llamaron Cosecha Fundacional 1973. Es decir, el vino con el que inauguraron la bodega y que en realidad no fue elaborado en ella, como nos pudo confirmar quien lo conoció en su momento. Color teja de intensidad media baja, mantenía buenos aromas a pasas, compota y madera vieja, mientras que en boca conservaba todavía una buena acidez. Por comparar con los anteriores, su grado alcohólico era del 12%. Un lujo probarlo 40 años después de su elaboración.


Como conclusión diría que efectivamente los vinos que elabora en estos momentos Beronia son más bien de corte moderno, aunque la tradición de la bodega fuese la de elaborar clásicos de Rioja. De entre los que probamos, quizá el de estilo más clásico fuese el 198 Barricas, salvo por el 14% de alcohol, que ya parece algo inevitable. Tanto el Reserva como el Gran Reserva eran muy de estilo moderno pese a su presentación como clásicos, mientras que el Viñas Viejas y el III a.C. eran totalmente del gusto moderno.

Obviamente fuera de comparación se situaba el Cosecha Fundacional de 1973 del que sin embargo podemos obtener una lección: es posible elaborar un tinto con un 12% de alcohol y que se conserve perfectamente muchos años. Además, en mi opinión, hace que sea más agradable a la hora de acompañar una comida. Así eran los vinos clásicos de Rioja, extraordinariamente finos.

En todo caso una cata entretenida y en la que probamos unos vinos de gran calidad y muy cuidada elaboración. También conocimos muchos detalles de la historia y de los métodos de elaboración de esta interesante bodega de Rioja. Mi agradecimiento a la bodega y a los organizadores.

miércoles, 2 de junio de 2010

Cata de blancos de Rioja

Bien es sabido que en Rioja la mayor parte del vino que se elabora es tinto. El blanco siempre ha tenido una menor importancia, cuando no ha sido abiertamente despreciado. Y sin embargo muchas bodegas elaboran blancos de muy buena calidad, en algunos casos excelentes, y a veces hasta vinos verdaderamente únicos.

Este tema surgió hace tiempo conversando con unos amigos en Ciudad Real mientras disfrutábamos de los buenos vinos locales acompañados de unas tapas. Y así quedamos que cuando viniesen ellos a La Rioja íbamos a probar algunos de estos blancos que son muy poco conocidos fuera de aquí.

La ocasión llegó el pasado fin de semana. Preparé tres blancos de Rioja y ellos trajeron de La Mancha un excelente queso para tomar junto con el vino. La elección de los vinos no voy a decir que fuera fácil, pero tampoco demasiado difícil pues me dejé guiar por un criterio tan subjetivo como mi propio gusto. Casi más difícil fue encontrar esos vinos que, por desgracia, tienen una distribución bastante limitada.

Comenzamos con el Muga 2009. Un blanco joven que para mi gusto es uno de los mejores de Rioja. Elaborado casi en su totalidad (90%) de viura y el resto malvasía, fermenta en barricas nuevas de roble francés, lo que lo suaviza y dota de más variedad de aromas. Nosotros lo encontramos limpio y brillante, de tono pajizo con reflejos verdes. Aromas intensos de tipo frutal, cítricos, pera. Y fresco en boca con una notable acidez, dejando un posgusto levemente amargo de buena y agradable persistencia. Un vino que está, sin duda, en su mejor momento.

En segundo lugar llega el que consideramos la estrella de la jornada. Se trata del Viña Tondonia Reserva 1992 de López Heredia. Un vino verdaderamente excepcional, único en el mundo. Sale de la bodega con 18 años de edad tras una larga y cuidada crianza en barrica y en botella. Y se encuentra en su punto. A la vista presenta un hermoso color dorado, muy bien conservado para su edad. En aromas es verdaderamente espectacular, gracias a la extraordinaria complejidad que le otorga su larga estancia en madera, que sin embargo no oculta las frutas blancas en forma de confitura. Sensación que se repite en boca, donde el placer se mantiene con su larga persistencia. Abrir una botella de este vino es siempre un acontecimiento.

Terminamos con otro vino totalmente diferente, Alicia Rojas malvasía semidulce 2008. Una pena, por cierto, no haber podido encontrar el de 2009. Si ya los vinos blancos son minoría frente a los tintos, el encontrar un blanco que no sea fundamentalmente de viura es una verdadera rareza. Este vino es un monovarietal de malvasía que Finca Alicia Rojas viene elaborando tan sólo desde 2006. Y creo que han logrado un resultado verdaderamente notable. Al ser un vino joven ya en su segundo año esto se notaba inicialmente en sus aromas, aunque poco a poco se fue abriendo para mostrar notas melosas. Pero es en boca donde disfrutamos de su dulzor y su equilibrio que muestra su buena elaboración.

Tras la sesión de vinos blancos nos fuimos de tapeo por la calle Laurel. Y nos pasamos a los tintos. Para completar la jornada, acompañamos los correspondientes pinchos con los crianzas de Beronia, Viña Cubillo, Alcorta y Ontañón. Una gran ocasión en la que disfrutar de buenos vinos en mejor compañía.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Restaurante Japonés Miyako Teppanyaki

Miyako Teppanyaki
Dirección: Gran Vía 65, Logroño, La Rioja
Teléfono: 941220366
Web: www.miyako.es
Precio orientativo: menús degustación desde 23€

No hace mucho que se ha abierto este restaurante japonés en la céntrica Gran Vía de Logroño. Dado nuestro gusto por la cocina oriental, teníamos muchas ganas de probarlo. Y finalmente hace unos días nos decidimos a visitarlo para cenar.
El local está decorado de forma elegante, sin estridencias, y ofrece la posibilidad de comer en mesa o en plancha, con la comida preparada delante de los comensales en este segundo caso. Nosotros esta vez elegimos mesa.
La carta incluye una buena selección de la cocina tradicional japonesa. También hay varios menús degustación diferentes que permiten probar una mayor variedad de platos. Con esta idea elegimos el denominado Menú Imperial.

Comienza el menú con una rica Ensalada de Pollo y Aguacate, seguida de la Tempura Mixta, compuesta de langostinos y pimientos en buena armonía.



Después llegó el turno del pescado, un clásico muy logrado de Nigiri Sushi de Anguila, Sashimi de Salmón y Maki de Atún. Y como colofón del menú, un plato que incluye Solomillo de Ternera Teppanyaki, Langostinos Teppanyaki, Magré de Pato con Verdura Teppanyaki y Tallarinos Finos Salteados.


Todos los platos nos gustaron y nos parecieron muy bien preparados. Pero todavía guardamos un hueco para pedir alguno de los postres que nos ofrecieron, como el Helado con Nueces, que era helado de té verde (con nueces), o el Maki de Plátano, original combinación algo pastosa, pero sabrosa para quien guste de ambos ingredientes.



La carta de vinos es amplia y se compone casi exclusivamente de vinos de Rioja. Nosotros empezamos con una de las pocas referencias de fuera de esta denominación, pidiendo un Marqués de Riscal Verdejo de Rueda, un vino agradable y muy aromático, aunque para mi gusto no alcanza la delicadeza del Sauvignon Blanc de la misma bodega. Y después nos pasamos al tinto, eligiendo para ello el excelente crianza de Beronia.

El trato del personal fue amable en todo momento y la atención constante. Los platos se sucedieron sin apenas pausa entre ellos pero sin ninguna sensación de apremio. Y las copas siempre estuvieron llenas sin que nos tuviéramos que preocupar por ello. Una buena experiencia que nos deja con ganas de repetir para seguir explorando otras opciones.

Actualización:
Hace unos días Ester volvió al Miyako acompañada de unos amigos muy aficionados a la comida japonesa. En esta ocasión, en lugar de un menú, pidieron comida a la carta. Y me ha pasado unas fotografías de los platos que disfrutaron.

Brocheta de pollo yakitori
Gyoza


Maki sushimi mix
Nigiri sushi (en barquito)


Sopa de miso
Tempura mixta

Yakisoba

domingo, 12 de abril de 2009

Calenda Café

Calenda Café
Dirección: Centro Comercial Berceo. Calle Lérida 1, Logroño.
Teléfono: 941240252
Precio orientativo: 18€ (menú)

Este elegante local se encuentra situado en el centro comercial Berceo de Logroño. Abierto durante todo el día, en su barra se pueden encontrar gran variedad de tapas que van desde unos clásicos calamares a la romana hasta un excelente foie. También en cuanto a bebidas las opciones son muy amplias e incluyen incluso cócteles como el Charly, a base de bitter y vermouth y que resulta muy adecuado para el aperitivo.
Pero además dan comidas y cenas. El menú consta de hasta siete primeros platos y siete segundos, lo que hace que en la práctica sea casi como comer a la carta. La selección de platos, que se va renovando con el tiempo, tiene siempre en común una cuidada elaboración, una buena presentación y una generosa cantidad. La relación calidad precio es muy buena.
Por si todo esto fuera poco, el trato es excelente, lo que hace que comer en el Calenda resulte siempre una experiencia muy agradable.
Hoy entre los primeros se podía encontrar una Ensalada de setas con aderezo de mostaza y miel o un Risotto de arroz y bacalao desmigado. Ambos muy sabrosos. En la ensalada la mostaza y la miel se habían usado con moderación para acompañar y no tapar el sabor de las setas, que estaban deliciosas.
Entre los segundos teníamos para escoger un Solomillo ibérico con patatas gajo o un Rape en salsa verde. La carne estaba al punto y el pescado muy bien cocinado.
En cuanto a postres también hay siempre gran número de opciones. Una rica quesada o un helado eran dos de ellas.
Nostros hemos elegido acompañar la comida con un vino especial. Un Beronia crianza de 2005. Se trata de un tinto fino y agradable que nos gusta, pero que termina en boca con una sensación demasiado cálida debido a su 13,5 % de alcohol. Y es que parece que nadie se escapa a esta moda.
En definitiva el Calenda es un lugar agradable donde se come un buen menú del día y por un precio muy razonable.

martes, 19 de julio de 2011

Más Stilton y Oporto

Anoche pudimos disfrutar en casa de varios quesos recién traídos de Inglaterra de tipo Stilton. Cuatro quesos más o menos diferentes entre sí. A saber:

- un Stilton blanco, fresco, de textura y aspecto similar a un "rulo de cabra", aunque de sabor distinto por ser de leche de vaca
- un Blue Stilton cremoso que pese a su apelativo presentaba una textura con tendencia a desmigarse
- un Blue Stilton con una textura más cremosa y sabor algo más intenso que el anterior
- y finalmente otro Blue Stilton de textura más firme que los anteriores y sabor excepcional.

Aquí se ven, dispuestos según se han mencionado, en sentido horario:


Acompañamos la cata de los quesos con un rico Beronia crianza 2007, un vino que se cuenta entre mis crianzas de Rioja favoritos.

Sin embargo al rato recordamos la gran combinación entre el Blue Stilton y el Oporto y decidimos abrir una botella de este vino. Se trataba de un Taylor's envejecido durante diez años en barricas de roble y embotellado en 2002. Un vino de aspecto brillante y color yodo, con extraordinarios aromas tostados y de ciruelas pasas y dulce y sedoso en boca.

El maridaje nos pareció delicioso.