viernes, 23 de noviembre de 2018

Castillo de Aresan Petit Verdot 2017

Hoy en nuestra cata de los viernes probamos Castillo de Aresan Petit Verdot 2017, un vino que conocimos en el pasado XIX Salón de los Mejores Vinos de España de la Guía Peñín. Allí tuvimos además la ocasión de charlar un rato con Paola Cuadrado, quien nos dio gran cantidad de información sobre la bodega y que además tuvo el detalle de facilitarnos esta botella para nuestra cata.

Castillo Aresan es una bodega que se encuentra en Villarrobledo, provincia de Albacete, y que pertenece al grupo Grands Chais de France. Cuenta con unas 170 hectáreas de viñedo de 17 variedades distintas que se encuentra a una altitud de 750 m. Pese a estar en La Mancha, han elegido embotellar bajo la Indicación Geográfica Protegida Vino de la Tierra de Castilla. Esta elección, así como la selección de variedades de uva, muestran un afán por diferenciarse de otras bodegas de esta zona y un claro enfoque hacia el mercado internacional.

La Petit Verdot es una uva tinta que produce vinos con mucho cuerpo y suele emplearse en pequeñas cantidades para complementar otras variedades. Elaborado como monovarietal suele caracterizarse por sus notas florales y minerales.

El Castillo de Aresan Petit Verdot muestra color de intensidad alta con tonos violáceos propios de un vino joven. Sus aromas son intensos, destacando las notas minerales y herbáceas. En boca es un vino con cuerpo que presenta buena acidez y taninos, con persistencia media.

Agradecemos de nuevo a la bodega su amabilidad al proporcionarnos este vino que nos ha parecido muy interesante y nos ha dado a conocer esta variedad de uva.

domingo, 18 de noviembre de 2018

XIV Concurso Nacional de Pinchos y Tapas y II Campeonato Mundial de Tapas Ciudad de Valladolid

La semana pasada se celebró el XIV Concurso Nacional de Pinchos y Tapas Ciudad de Valladolid 2018, junto con el II Campeonato Mundial de Tapas Ciudad de Valladolid 2018. Se trata de un evento muy agradecido para el público, pues es posible probar todas las tapas presentadas gracias al hermanamiento de los participantes con los diversos bares de la ciudad. Como eso nos encanta, pues allí fuimos el pasado domingo, como ya hemos hecho en otras ocasiones.

Al ir un sólo día y con el tiempo limitado por el horario de los establecimientos, es aconsejable quedarse por la zona donde hay una mayor concentración de participantes. Así y todo, nosotros pudimos probar la mayoría de tapas que quisimos conocer y disfrutar de una gran comida nacional e internacional.

Comenzamos por el bar María Eugenia, hermanado con La Trastienda del Cuatro de Vigo, Pontevedra. La tapa se llamaba Salmón marinado, ciruela asada, su jugo y yogur de pepinillos. Una combinación original, aunque la ciruela nos pareció poco (o nada) asada y su acidez no nos encajaba con el marinado del salmón.


Justo al lado está el Caroba con un hermanamiento nacional, el Restaurante El Manantial en el Balneario de Solares, Cantabria. Presentaban El indiano de Cantabria, una anchoa del Cantábrico con gelatina de vino dulce, caviar de queso ahumado, guacamole y mermelada de piquillo sobre una tortita de maíz. Ganó el premio Mejor concepto de tapa nacional.


También tenían un hermanamiento internacional con el Ramen sushi de la Ajillo Association de Japón. Maki de buey relleno de tempura de langostinos, fideo ramen y salsa teriyaki, acompañado de crema de gambas. Una combinación sabrosísima que nos encantó.


En el cercano Carminna también tenían dos hermanamientos. Lamentablemente aquí terminaron la semana del concurso un día antes que los demás, así que no pudimos conocer ni Mi menestra de verduras del Hotel Begoña de Gijón, Asturias, ni la Gyoza de bacalao al pil pil del Roots Coruña. Una pena.

En el bar La Cotorra nos esperaba uno de los pinchos que más ganas teníamos de probar. Con El hortelano volvimos a disfrutar de la cocina de Miguel Espinosa, a quien recordamos del Café Rioja y las Jornadas de la Verdura de Calahorra. También le recordamos en su etapa del National Geographic Store de Madrid porque tuvimos ocasión de verle preparar su premiado Planeta Marte en El Arriero de Sorzano. En esta ocasión venía por El Albergue de Calahorra, La Rioja, con un delicioso ravioli de verduras sobre torrija y crema de zanahoria.


Nuestra siguiente visita fue para probar nada menos que el ganador de este año en el Concurso Nacional. El bar La Teja es complicado por la cantidad de gente que atrae. Sin embargo nos atendieron muy bien y pudimos disfrutar de la maravilla que es La mar de pincho, presentado por el restaurante Casa Pedro de Zaragoza. Falsa concha rellena de un guiso de mejillones y erizo, emulsión de mejillones en escabeche y espuma de mar. Riquísimo. Cabe también recordar que ya en 2015 se habían llevado el premio tradicional.


En La Garrocha se había terminado la Gamba en salsa de chupe procedente del Truck Park de Lima, Perú. Sí que pudimos disfrutar el Okonomiyaki de pulpo a la gallega del madrileño La Gastro by Chema Soler. Una interesante combinación del okonomiyaki, especie de pizza japonesa, con nuestro tradicional pulpo a la gallega.


No podíamos dejar de visitar Los Zagales, uno de los bares de tapas que más nos gustan en esta ciudad y ganador de numerosos premios, aunque en esta ocasión no fuese para probar uno de sus pinchos. Estaban hermanados con el Restaurante Vidocq de Formigal, Huesca, con su tapa River&chips. Sin embargo, las normas del concurso dicen que, una vez conocido el ganador, los establecimientos colaboradores pueden también, si así lo desean, preparar su versión del mismo durante el resto de la semana. Y eso es lo que nos sirvieron: La mar de pincho en versión Los Zagales.


Ya con el horario de mediodía más que cumplido recalamos en el Ole con ole para finalizar nuestra ruta de pinchos. El Mesón Los Madroños de Cortelazor, Huelva, trajo una muestra de las carnes a la brasa por las que es conocido, en unas sabrosas bolitas llamadas Madroño ibérico.


Así fue nuestra visita a Valladolid en esta ocasión tan especial y que tanto disfrutamos. Ahora nos quedan las ganas de volver en otro momento para poder comer las tapas de los propios bares que hacían de anfitriones y que también merecen la visita.

lunes, 5 de noviembre de 2018

XIX Salón de los Mejores Vinos de España - Guía Peñín

Si seguís nuestras andaduras por Twitter, pudísteis comprobar que el pasado Lunes 29 de octubre no lo pasamos nada mal. Tuvimos la oportunidad, gracias de nuevo a la Guía Peñín, de asistir al Salón de los Mejores Vinos de España, ocasión en la que se presentaba la nueva Guía 2019, esta vez en Ifema en Madrid.
Tras descargar el listado de Bodegas y Vinos que se presentaban al Salón, lo mejor que hicimos mientras desayunamos fue seleccionar las mesas que más nos llamaban la atención, bien por conocer nuevas Denominaciones de Origen, o bien por probar algún vino singular, de los que no se suelen ver tan comúnmente.
Dicho y hecho, nos presentamos en la entrada con nuestras acreditaciones, dejamos abrigos y maletas en el ropero que se habilita para los asistentes, y fuimos a recoger nuestras copas Riedel antes de situarnos frente al gran cartel con la organización de mesas y listado de bodegas. Una vez marcadas en el plano y con el cuaderno de cata en mano, nos lanzamos de pleno a nuestra misión del día: disfrutar de los Mejores Vinos de España.


Primero elegimos Bodegas San Alejandro, con la intención de probar su Baltasar Gracián Garnacha Viñas Viejas 2016, y también nos dieron a probar Baltasar Gracián Garnacha 2017, ambos monovarietales de esta tradicional uva de la D.O. Calatayud. En el Salón presentaban otros 6 vinos que seguramente serían tan espectaculares como el joven y el crianza que catamos.

Viajamos hasta la D.O. Rueda, para probar el Castelo de Medina Sauvignon Blanc Vendimia Seleccionada 2017. Esta bodega tiene unas 180 Ha de viñedo y elabora aproximadamente un millón de botellas, en concreto de este vino salen al mercado unas 12.000 botellas, ya que es una selección de fermentación sobre lías. Un sauvignon bastante suave. También probamos el Verdejo 2017.


En la lista teníamos Abadal, más que nada por conocer la D.O. Pla de Bages, pero Peñín también la tenía en las llamadas "Zonas por descubrir", presentaban 5 vinos en el Salón. Nosotros probamos dos varietales de uvas autóctonas. Primero el tinto Mandó 2016, con un profundo olor a gominola de cereza, color teja claro y una graduación de 12º. Una agradable sorpresa del que se elaboran unas 4.000 botellas. Después el blanco Picapoll 2017 elaborado sobre lías durante seis meses y que nos resultó muy expresivo.

Nos trasladamos hasta la D.O. Navarra, a Bodegas Castillo de Monjardín para catar su Chardonnay 2014, el reserva Chardonnay Selección 2016 y, sobre todo, el Chardonnay 1998 Gran Reserva, sencillamente increíble, personalmente, jamás había probado un vino igual, difícil de superar.


Volvemos a Aragón, esta vez para conocer Amprius Lagar, en concreto su Gewürztraminer 2015. Un blanco muy floral, sin acidez y sin barrica en dos años sobre lías. También entre las Mesas por descubrir que recomendaba Peñín.

Pasaba el tiempo, y teníamos que hacer alguna parada técnica en el puesto de Jamón de Teruel, que tenía un cortador para probar este fantástico manjar recién cortado, una delicia. También mencionar que en cada mesa había picos de pan artesanos de Obando, que vienen perfectos para cambiar de un vino a otro.

Continuamos con Bodegas Volver, una bodega que cultiva variedades autóctonas de uva dentro de la D.O.P. Alicante con una intención, según nos contaron, salir de la filosofía tradicional para crear vinos de alcance internacional. Queríamos probar su tinto estrella, pero antes tuvimos la ocasión de empezar con Tarima Hill 2016, un 100% monastrell con cuerpo, seguido de Tres Equis 2015 un tinto 60% monastrell con 40% cabernet sauvignon y 15.5º. El Triga 2015 es un vinazo, 85% monastrell y 15% cabernet sauvignon, realiza la maloláctica en roble y tiene 16º pero sin notarse su alta graduación.


De la Bodega Sommos sorprende, sobre todo, su vanguardista arquitectura que nos mostraron en una tablet cuando nos acercamos a su mesa, para conocerlo in situ tendremos que ir hasta la D.O. Somontano. Aquí probamos Glárima de Sommos 2017 un monovarietal de chardonnay, y Sommos Varietales 2017 en el que mezcla chardonnay, gewürztraminer y pinot noir, dando como resultado un blanco pajizo muy fresco.

En una mesa cercana estaba Bodegas Asenjo & Manso, de la D.O. Ribera del Duero, y aunque no teníamos pensado visitar esta mesa, lo cierto es que merece la pena probar su A&M Autor 2011 y el que aún no había visto, el Silvanus Edición Limitada 2015 con 14 meses en barrica.


Continuamos con Castillo de Aresan, una pequeña bodega perteneciente al grupo Les Grands Chais de France, que elabora monovarietales en Castilla La Mancha, a unos 750m de altitud y que tiene unas 17 variedades de uva. Se presentaban en el Salón con un muy buen Petit Verdot. Nos atendió muy amablemente Paola Cuadrado, quien además tuvo el detalle de facilitarnos una botella para abrir en nuestra próxima cata. Así que en breve hablaremos más de este vino.

En la mesa de Bodegas y Viñedos Illana probamos los 3 vinos y alguno más que elabora, todos monovarietales: petit verdot, bobal y tempranillo. Todos ellos expresivos y equilibrados con más o menos crianza en barrica. Pertenece a la D.O.P. Ribera del Júcar.


Sin darnos cuenta, nuestro tiempo se iba agotando, pero aún así hicimos alguna que otra parada para conocer, entre otras, Soto y Manrique, una pequeña cooperativa de la recién creada D.O.P. Vinos de Cebreros que reúne en torno a 12 bodegas. La Viña de Ayer Albillo Real 2017 está elaborado como si fuera un tinto, La Viña de Ayer Garnacha 2016 es un tinto con poca capa elaborado con uvas de viñedos de 60 años, y Naranjas Azules Garnacha 2017 un rosado de prensa directa, con frescor y acidez de viñedos sobre suelos graníticos y de pizarra, es un vino provenzal de 13.5º. Recomendado también en las Mesas por descubrir.

Para finalizar, y ya casi de camino a la salida, no pudimos resistirnos a los Godellos de la D.O. Valdeorras, en concreto a los de O Luar do Sil, una bodega del grupo Pago de los Capellanes. Aquí degustamos los tres vinos que se presentaban en el Salón. Godello 2015: un blanco con olor a fruta madura, miel y dulce en boca, con un toque suave a madera y elaborado sobre lías. Godello sobre lías 2016: tiene 6 meses sobre lías, muy floral y de viñedos graníticos que le da ese toque mineral, ideal para arroces y ensaladas. Y el Godello 2017 con un toque de amargor al final perfecto para tomar en barra.


El día no nos dio para más, una lástima, pero también un placer asistir una edición más al Salón de los Mejores Vinos de España de la Guía Peñín. Muchas gracias de nuevo a la organización por contar con nosotros y gracias a las bodegas y a las personas de las mesas que tan amablemente nos contaron más detalles de sus vinos y bodegas. Gracias también a mi compañero Guillermo, que para estos eventos viene bien ir más de uno para poder escribir, sacar fotos, twittear, sostener la copa...
Nos veremos pronto.

martes, 10 de julio de 2018

Evolución de los principales parámetros enológicos en vinos tintos de Rioja

En la memoria anual del consejo regulador de la DOCa Rioja figuran datos relativos a la actividad de la denominación durante el año 2017. De este documento se han extraído los valores de los principales parámetros enológicos que presentan los vinos tintos. 

A continuación se expone una representación grafica de los principales parámetros.

Grado Alcohólico.


En el año 2017 se obtiene un valor de 13.97 por encima del promedio de la serie 2001-2017 que presenta un clara tendencia en el incremento de grado alcohólico.

Ph.
 

Valor de 3.74 de pH en el año 2017 en vinos tintos indica valores por encima del promedio de la serie de datos y cercano a valores de los años 2001 y 2015.

Intensidad de color.


Respecto al dato correspondiente al año 2017 que es de 9.79, se observa un valor similar al del año 2016 con un punto sobre el promedio.

Índice de Polifenoles totales.


IPT de 62.59 es el tercer valor más alto de la serie. Desde la caída del índice en el año 2014 se encadenan varios años de ascenso progresivo.
      
En general se puede decir que los valores de los principales parámetros enológicos se encuentran por encima de los promedios de la serie (2001-2017).

Por otro lado no se puede hablar del año 2017 sin comentar las afecciones climáticas que influyeron en la cosecha final de la uva. Principalmente la helada registrada el 28 abril de 2017 en zonas de Rioja Alta y Alavesa y el deficit hidrico que se manifestó en el viñedo a lo largo del año.

Fuente origen de la información: Página 67 de la memoria del Consejo Regulador de la DOCa Rioja. Graficos: Elaboración propia.

domingo, 25 de febrero de 2018

La Posada del Laurel

La Posada del Laurel
Dirección: C/ Carretera, 3, Préjano, La Rioja
Teléfono: 941399044
Web: www.laposadadellaurel.com
Email: info@laposadadellaurel.com
Precio orientativo: 45 €



En esta ocasión voy a empezar la crónica de este restaurante hablando de un libro. En concreto de La vida y opiniones del caballero Tristram Shandy, de Laurence Sterne. Una obra maestra de la literatura universal en la que el citado Tristram Shandy pretende contar su vida. Sin embargo, su estilo prolijo y desordenado deviene en un resultado cómicamente complejo, convirtiéndose en parodia y crítica de la narrativa del siglo XVIII. Un detalle especialmente interesante es que, constando la obra de nueve volúmenes, el propio Tristram Shandy no nace hasta el tercero, para desaparecer en el sexto.

La peculiar estructura de la obra, su desorden temporal y el empleo de recursos gráficos en el texto son algunas de las razones por las que se consideraba imposible de llevar al cine. Hasta que el director Michael Winterbottom decidió tomar cartas en el asunto en el año 2006.

Su aproximación al problema consistió en establecer un paralelismo cinematográfico. La película, titulada Tristram Shandy: A Cock and Bull Story, nos muestra las vicisitudes de un equipo de rodaje intercaladas con las escenas de la película que a su vez están rodando.

Así, Steve Coogan es Tristram Shandy mientras también representa una versión ficticia de sí mismo como actor, teórico protagonista de la obra, que ve con preocupación cómo la importancia de su papel disminuye durante el rodaje. La réplica se la da Rob Brydon quien, como tío de Tristram Shandy, se considera más un coprotagonista que un secundario y termina disfrutando de más metraje en el montaje final.

Supongo que ahora os estaréis preguntando: ¿qué tiene todo esto que ver con La Posada del Laurel? Paciencia, ya estamos muy cerca de la explicación.

El caso es que Winterbottom retomó en 2010 esa versión ficticia de Coogan y Brydon para una serie de televisión de seis episodios titulada The Trip (El Viaje). En ella los actores viajaban por el norte de Inglaterra, visitando un restaurante en cada episodio y comentando sus experiencias. Posteriormente, con metraje seleccionado, distribuyó internacionalmente una película con el mismo título en la que la relación de amistad y rivalidad entre ambos era tan importante como la experiencia gastronómica relatada, si no más. Sus cómicos diálogos llenos de constantes imitaciones resultaban deliciosos, si se me permite la expresión.

El éxito de The Trip propició en 2014 la secuela rodada en Italia llamada The Trip to Italy en la que se repetía la fórmula con la visita a seis restaurantes italianos. Finalmente en 2016 Coogan y Brydon recorrieron España en The Trip to Spain, de nuevo con seis episodios y película posterior que se presentó ya en 2017.

En este viaje por España, el tercer episodio estuvo dedicado a, supongo que a estas alturas ya lo habréis adivinado, La Posada del Laurel, restaurante situado en la localidad riojana de Préjano. También aprovecharon la cercanía de los yacimientos de Munilla para visitar las icnitas y fotografiarse con un dinosaurio.

Escena de la película The Trip to Spain

Así que tras ver la película pensé que ya era hora de que fuésemos a probar un restaurante del que sólo había escuchado buenas palabras. Un lugar del que se elogia su calidad y su autenticidad. Motivos por los que, probablemente, fue elegido para ese viaje.

La Posada del Laurel tiene como jefe de cocina a Dámaso Navajas, quien cuenta con experiencia en restaurantes tan conocidos como el Echaurren. La calidad de los productos es la base de su cocina, primando los ingredientes de la zona e incluso cultivando su propio huerto. No menos importante es la labor de Pedro Parejo en el comedor, donde consigue un ambiente muy acogedor en el que todo parece estar en su momento y lugar.

Cuando nos entregaron la carta nos indicaron que, siendo dos personas, podíamos pedir medias raciones para compartir de los entrantes y probar hasta cuatro de ellos. Así lo hicimos y pudimos disfrutar de una suerte de menú degustación con unas medias raciones bastante generosas.

Comenzamos con las Croquetas caseras frescas de jamón. Rebozado finísimo y crujiente con un interior sabrosísimo. Unas croquetas simplemente perfectas.


Seguimos con los Pimientos del cristal asados aquí. Buenísimos, una verdadera delicia.


Luego pasamos a las verduras, una de las señas de identidad de este restaurante. Borraja y vainas con gambita, plato en que la borraja estaba en su punto exacto: perfectamente hecha pero consistente y con un sabor riquísimo.


Siguiendo con las verduras tomamos el Salteado de verduras frescas. De nuevo cada una de las verduras del salteado estaba en su punto. Bien hechas pero aún duritas y muy sabrosas.


Para segundo, destacan en la carta las carnes y pescados a la brasa. Coincidimos en pedir el Solomillo a la brasa pero, imaginando la cantidad de los entrantes, también decidimos que fuese medio. La carne era muy buena y estaba preparada al punto, ¿qué más se puede pedir? Eso sí, para otra ocasión nos queda probar el Cabrito del corral de Préjano, pues esta vez no tenían.


De entre los postres hay dos que se piden al principio de la comida porque requieren más elaboración. Nosotros pedimos uno de ellos: Hojaldre recién horneado con almendra, crema pastelera y chocolate caliente. Gracias a no habernos excedido con los platos anteriores pudimos disfrutar como se merece de esta exquisitez.


Mención también para la carta de vinos. Amplia, variada y completa. Y algo muy importante, con precios razonables. Nosotros fuimos a lo seguro y pedimos Viña Cubillo, de López Heredia, un vino que puede acompañar bien casi cualquier plato.

Una gran experiencia en un restaurante del que se puede decir, sin faltar a la verdad, que es de película.

Notas finales: 1- Para quien tenga curiosidad por leer a Sterne, el libro The Life and Opinions of Tristram Shandy, Gentleman se encuentra en el dominio público y está disponible para su descarga gratuita en la web del Proyecto Gutenberg. 2- Mi película favorita de Michael Winterbottom sigue siendo Código 46.