viernes, 7 de octubre de 2011

Bélgica y sus cervezas


Bélgica es un país centroeuropeo conocido por su capital, Bruselas, que también lo es de la Unión Europea, y por ser el país con más variedad de cervezas del mundo. Un conocido local bruselense, Delirium Cafe, tiene el record mundial al ofrecer a su clientela dos mil cuatro variedades distintas de cerveza. No todas son belgas, claro, pero el país presume de producir más de seiscientos tipos distintos de cerveza. Creo que más bien serán etiquetas o marcas, porque tipos hay fundamentalmente cinco: blancas, negras, rojas, lámbic y trapenses.

En la primera foto podemos ver un mostrador de cervezas en la tienda del bar 2Be de Brujas. En la misma planta del local había otros ocho, y el local tenía tres plantas... aunque alguna de ellas ofrecía también el otro producto nacional belga: deliciosos chocolates (praline y bombones). En la imágen de la derecha podemos apreciar ese otro mostrador. Este mismo establecimiento brujense tiene a su entrada un mural en el que se muestran setecientos ochenta botellines y vasos distintos de cervezas belgas. Y es que cada cerveza va con su vaso: grandes, pequeños, con una o varias asas, cálices, jarras y un largo etcétera. Otros viajeros han quedado también deslumbrados por el local.

Probablemente, la cerveza más popular de Bélgica (patrocina la primera división del fútbol belga) es la Jupiler, que puede encontrarse fácilmente en caña, en jarra, en botellín y en lata. Se trata de una cerveza tipo pils o pilsener, rubia dorada, de 5,2 grados, con una ligera capa de espuma y una burbuja fina. En aromas predomina la cebada y es tremendamente refrescante, con un final en el que predomina el suave amargor del lúpulo. La foto de la izquierda corresponde a la jarra que acompañó una comida en L'Entree des Artistes, céntrico restaurante bruselense situado en la Place du Grand Sablon.

Muy distinta de la Jupiler es la Witbier Brugs, una cerveza blanca de 4,8 grados que probamos, naturalmente, en Brujas, en un encantador restaurante llamado Brasserie Forestière, que encontramos por casualidad y que nos proporcionó una deliciosa y muy agradable comida y la posibilidad de probar dos cervezas típicas de la ciudad: la que comentamos y la Brugge Tripel, cuyas imágenes tenéis debajo y a la izquierda. La blanca de Brujas es una cerveza de alta fermentación, turbia, de un bonito color amarillo y muy refrescante. Su compañera, la Brugge Tripel tiene, como su nombre indica, triple fermentación (la primaria, una segunda en barrica de fermentación y la tercera en botella). Su grado aumenta hasta los 8,2 y tiene un color más tostado (aun sin serlo). Es muy aromática, predominando la malta y los toques de caramelo. Amarga y refrescante, invita a repetir a pesar de su graduación.


En Gante nos encontramos con una extensa carta de cervezas, la mayoría desconocidas para nosotros. Así que hicimos lo más socorrido en estos casos: pedir consejo a la camarera. Ésta no dudó en señalarnos el botellín de Charles Quint - Keizer Karel, una cerveza que podéis ver a la izquierda junto con su peculiar jarra de tres asas (aunque solo se vean dos; había otra detrás). Cuenta la leyenda que tal multiplicación de asas fue capricho del propio Emperador, que deseaba que el asa quedara siempre de su lado cuando le servían, cosa complicada con las jarras tradicionales. Por lo demás, se trata de una cerveza roja oscura, de 8,5 grados, que presenta al servirla una espuma densa y abundante. La jarra, tan curiosa como incómoda, no permite apreciar ni el color ni la espuma. En nariz destaca sobre todo la fruta (blanca). Sin embargo, al beberla se aprecia el cereal y un claro dulzor. En conjunto es una cerveza muy agradable.

Finalmente,  para terminar con las cervezas que probamos en las comidas, merece destacarse la típica cerveza afrutada o Kriek. Ya probamos este mismo verano una cerveza de este estilo, Liefmans fruitesse. Por entonces no sabíamos que era una de las variedades de cerveza lambic , o de fermentación espontánea, típicas de la zona de Bruselas. Ciertamente, no es una cerveza al uso, pero resulta muy agradable. Especialmente cuando se toma, como en esta ocasión, como aperitivo.


3 comentarios:

Guillermo dijo...

¡Qué viaje tan bien aprovechado! Todas estas cervezas, ¿sólo en las comidas? Qué ganas tengo de leer la próxima entrada.

Pruden Rodríguez dijo...

Hola! Excelente entrada! Me he tomado la libertad de enlazarla en mi blog y usar una de las fotos citando la fuente. Si esto supone algún inconveniente no dudes en comentarmelo y la retiraré en seguida. El artículo: http://losapuntesdelviajero.blogspot.com/2012/01/proximo-viaje-belgica-bruselas-flandes.html

Saludos!

Javier dijo...

Como bien dice la licencia, es Ud. libre de citar los contenidos mencionando su procedencia. Me alegro de que le haya gustado el artículo y espero que disfrute su próximo viaje.