sábado, 22 de julio de 2006

AY SEÑOR, SEÑOR

Todo el mundo tiene un punto débil. Por supuesto los grandes genios también. La asesoría de grandes marcas te lleva a tener que realizar proyectos que no pensarías realizar, o sí. El gran Ferrán Adrià con su contrato de asesoramiento de la cadena de hoteles NH se ha embarcado en el proyecto de crear, mejor dicho de adaptan un tipo de comida a un país determinado. Era una cosa que tarde o temprano tenía que suceder, por ello al final no se ha podido escapar a la tentación y se ha realizado. Menos mal que lo ha hecho Ferrán Adrià.
Hay que considerar que los establecimientos de comida rápida tienen ventajas con respecto al resto de establecimientos. Ellos llevan una ajustada gestión del negocio, para dar ese tipo de servicio a ese precio, sacando el mayor rendimiento al establecimiento y a las materias primas que ellos llevan con sus controles de calidad.
Este tipo de establecimiento cumple unas características que se han ido copiando en el resto del mundo. Como el poco tiempo dedicado a la comida. Pero los altos precios de comer en otro tipo de establecimientos diariamente hacen que consideremos que es una solución a tener en cuenta.
Los establecimientos de comida rápida ya estaban adaptando su oferta a los nuevos clientes que les demandaban un cambio de la manera de hacer las cosas y se crearon nuevas líneas de servicio mas orientadas a las demandas de comer más sano.
Por fin se ha pensado que en nuestro país es una solución gastronómica aceptable y que alguien como una cadena hotelera, que tiene un tipo de mercado urbano, haya pensado en ello esta muy bien. Todo unido claramente, para que funcione, al nombre de un gran cocinero: Ferrán Adrià.
Para ello se han cambiado algunas de las cosas menos aceptables por nuestra dieta como es el tipo de aceites y otras materias primas, dando prioridad a las verduras frescas y todo tipo de productos considerando los controles de calidad de nuestro país, que los tiene muy buenos.

POR ELLO:

Adrià inventa el «fast good» inaugurando en Madrid un local para cambiar el concepto de comida rápida. Este espacio creado por NH Hoteles y Ferrán Adriá, nace con la idea de ofrecer un servicio de comida rápida de calidad para satisfacer la doble demanda del cliente de hoy que dispone de escaso tiempo para sus comidas pero que no está dispuesto a renunciar a la salud y a la calidad.
Ya lo anunció hace cosa de un año: «Lo próximo que quiero hacer es dignificar la comida rápida». Palabras de Ferrán Adrià, dicho y hecho. El chef catalán más universal ha puesto en marcha, en los bajos del hotel NH Eurobuilding el primer local de Fast Good, su particular versión de la alimentación fast food con un componente de calidad, con una declaración de principios inquebrantable que comienza por el nombre: «rápido y bueno».
Tanto predicar contra la comida basura e intentar promover alternativas cultas y hedonistas desde las altas instancias gastronómicas y de cierta gente que ha tenido que llegar Adrià para rescatar un teorema casi de perogrullo: «Si no puedes con tu enemigo, únete a él (o estúdialo y véncele con sus propias armas)». Así, el Fast Good que propugna respeta la mayoría de los arquetipos de este sistema, pero se muestra tajante en conceptos como la frescura de los alimentos, las cocciones al instante, la ligereza de muchos platos, el empleo de aceite de oliva en lugar de grasas innobles... y hasta se permite algún capricho imaginativo, como una inusual selección de zumos hechos en el día (de lichis, de mandarina y mango, de melocotón y azahar).

«Salvo dos o tres pequeños detalles, no hemos querido hacer cosas raras –explica el creador–. Se trata de ofrecer lo mismo que otras cadenas, como hamburguesas, sandwiches, ensaladas o patatas fritas, y demostrar que se puede hacer mejor, más rico y más sano». Dos ejemplos: el aceite de la freidora se cambia a diario y la macedonia se entrega con el almíbar aparte para preservar la textura y el sabor de las frutas durante el tiempo de permanencia en el expositor.

Pero vamos al grano: ¿cómo se come en un Fast Good? Primero se visita, cesta en mano, el refrigerador de los platos fríos y las bebidas; luego, uno se dirige al mostrador vecino para hacer el pedido de platos calientes y pagar. El comensal se traslada seguidamente a la sala portando las vituallas que no necesitan cocina, así como unos números de plástico indicativos de su pedido que colocará sobre la mesa. Y el camarero le traerá, al poco rato, su plato caliente recién hecho. Siguiendo este sistema, probamos el caldo casero, la ensalada de judías verdes y foie, la de couscous con arroz salvaje, el bocatini de pavo con tapenade, el de atún con romesco, las pechuguitas de pollo empanadas al limón, la mini-burger con berro y gorgonzola, el suizo de chocolate negro con espuma de coco...
Todo razonablemente bien hecho y servido informalmente en un decorado retrofuturista, obra del Estudio Cathnier, que combina plástico, madera y cristal, platos y cubiertos deshechables, manteles verdes de papel, formas esféricas, sillas de metacrilato violetas, mesas altas y bajas, pantallas de televisión conectadas a Fashion TV y Travel TV...

«Para NH y para mí, Fast Good no está hecho con vocación de negocio, sino como una apuesta social para ofrecer algo moderno, urbano, rápido, asequible y de calidad. Éste es el principio. Si la gente lo entiende y lo aprecia, abriremos más», concluye Adrià.

Tras el éxito logrado por "Fast Good" en España y Chile, donde la cadena abrió otro local el pasado marzo, NH Hoteles con Ferran Adrià, ha incorporado importantes novedades en este nuevo establecimiento de Madrid como la tienda "Fast GO", un espacio de 50 m² destinado a la oferta de soluciones completas para el cliente que desea comer en casa. Los clientes pueden llevarse los ingredientes de sus platos preferidos a casa para poder cocinarlos por ellos mismos con las instrucciones de Ferran Adrià. "Fast GO" está pensado para que el cliente, que quiere comer en casa, disfrute y aprenda sencillas formas de cocinar recetas originales, sin perder demasiado tiempo en ello. La nueva tienda "Fast GO" se divide en cinco áreas principales o los "cinco mundos y culturas": el mundo del huevo, el mundo de la pasta, las culturas del pollo, el mundo del helado y el mundo del vino.

El "mundo del huevo" nos ofrece diferentes y originales formas de preparar un huevo. En este sentido, "Fast GO" ha diseñado paquetes para una o dos personas con ingredientes y explicaciones sencillas para que desde casa puedas preparar desde unos huevos estrellados con patata paja, hasta un huevo al horno con espárragos y paletilla de ibérico, y así de seis formas diferentes. Sin olvidar que la tienda dispondrá de pan artesano recién elaborado durante todo el día.

El "mundo de la pasta" se caracteriza por ofrecer raciones individuales de pasta fresca que se pueden combinar con todo tipo de salsas caseras aderezadas con diversas texturas de queso. Además, las pastas pueden acompañarse con las originales vinagretas de "Fast Good" para tomar en frío. "Fast GO" ofrece algunos trucos sobre la pasta, además de diversas ideas de combinaciones que convierten la cocina más práctica y apetecible.

El "mundo del pollo" es el área en el que cliente puede llevarse un pollo y calentarlo con diferentes estilos: Cantonés, con salsa de soja, especias, jengibre y ajo; Marraquesh, con miel, canela, almendras y agua de azahar; Clásico, con hierbas provenzales molidas y vino blanco; o Thai, con pasta de curry rojo, citronela y hojas de lima.

En el "mundo del helado", la tienda de "Fast Good" enseña las diferentes utilidades y combinaciones con las que podemos jugar con los helados. Se trata de sorprendentes mezclas de helados con frutos secos y "krispis" de frutas.

Por último, el "mundo del vino" nos acerca diferentes propuestas de acompañamiento para nuestros platos "Fast Go" dependiendo de las características de este: Ribera del Duero, Rioja, Somontano, Penedés son algunas de las opciones vinícolas.

Otro de los elementos distintivos de "Fast Good" es la calidad de las materias primas de todos los platos. Las patatas fritas son naturales, no congeladas y se elaboran diariamente en aceite de oliva. El cuanto a las hamburguesas, la carne tiene Denominación de Origen de aguja de primera calidad y los diferentes estilos de pan son horneados todos los días en el local.

"Después de un año y medio analizando el negocio de Fast Good tanto en España como en América hemos decidido introducir varias novedades en el negocio y ahora sabemos que estamos preparados para que siga creciendo", señala Ferran Adriá. Por su parte, Gabriele Burgio, Presidente Ejecutivo de NH Hoteles, comentó que "siempre pensamos que el concepto iba a ser un éxito pero queríamos experimentar más y ahora estamos más preparados para ofrecer un producto aún mejor y más saludable y un servicio que responde de forma más adecuada a todas las necesidades del cliente. Además, pensamos que nos faltaba algo en nuestro empeño de crear una nueva cultura gastronómica y es aportar al cliente soluciones para cocinar en casa y ofrecer cómo preparar y sugerir nuevas combinaciones e ideas para cada día".

Después de estos análisis consideramos que la empresa española piensa como las demás. Para entrar en el mercado sitúa los nuevo local en pleno barrio de Salamanca en Madrid. Concretamente, "Fast Good" se encuentra en la calle Juan Bravo nº 3C (esquina con c/Lagasca), en una de las zonas comerciales y empresariales más exclusivas de la capital española.

"Fast Good" ofrece una carta con la máxima calidad, tanto de producto como de la preparación y servicio. De este modo, el cliente puede escoger entre una amplia variedad de zumos naturales, hamburguesas, paninis, sándwiches, ensaladas, cafés y chocolates, todos diseñados con el prestigioso chef Ferran Adrià y servidos en originales envases con nuevos diseños.
El ambiente del último "Fast Good" de NH Hoteles continúa en la línea de diseño del espacio y la decoración del primer establecimiento. El entorno del nuevo local, de 440 m² es desenfadado gracias a sus tonalidades ácidas: verde manzana presente en las ventanas y rosa fucsia y azul fuerte en lámparas y techos. Una mezcla de colores que encontramos en todo el local. "Fast Good" presenta un aspecto elegante y sofisticado conseguido gracias a las maderas oscuras de las mesas, el suelo pétreo gris y las paredes de suave gris perla. Además, "Fast Good" dispone de varias zonas que hacen que el conjunto sea funcional y dinámico. El espacio se compone de zonas de barras altas para el cliente con prisa y zonas de mesas que se pueden juntar para comidas un poco más largas y relajadas. Por último, el local dispone de una importante terraza para disfrutar de los productos de "Fast Good" cuando el tiempo acompañe.

Los conceptos son los mismos en todas partes del mundo, bueno en todas partes no. Siempre hay zonas donde no funciona lo mismo que en otras zonas. Pero con un buen marketin se puede hacer de todo. Hay nichos de mercado para todo el mundo. El mismo Sergio Arola que tiene su restaurante la Broche en hotel Occidental Miguel Ángel tiene un espacio de tapas Arola. Y otra gente hace otras cosas. Todo se supone que diseñado para que la gente coma bien en todos los ambientes. Ferrán Adrià tiene el Bulli catering. Este es un mundo que está en pleno desarrollo.

3 comentarios:

lrn dijo...

Muy interesante. ¿Te importaría citar la fuente del artículo?

Javier dijo...

Creo que una parte es este artículo de "El Mundo".

Por cierto, que el Fast Good tiene su propia página oficial: http://www.fast-good.com/es/home.htm

Guillermo dijo...

Me ha parecido particularmente interesante lo de "el mundo de la pasta". ¿Alguna vez llegará a Logroño?
Ojalá.