domingo, 16 de octubre de 2005

¿Desayunar o comer?

Este es el título de la columna de Caius Apicius de esta semana. Si la enlazo aquí es porque estoy de acuerdo con lo que dice: nuestro desayuno es cómo es porque nuestras comidas son como son. Hace poco leí —lamento no recordar dónde— que hay un grupo de personas empeñadas en recuperar lo que según ellas es el horario tradicional español, mucho más parecido al francés, con una frugal comida a mediodía y una cena temprana. Al parecer la costumbre de cenar tan tarde es bastante reciente, no anterior al siglo XX. En fin, no les auguro demasiado exito.

[enlace suprimido por la entrada en vigor de la Ley 21/2014, de 4 de noviembre, por la que se modifica el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, y la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil. Sí, nos referimos al canon AEDE, también llamado "tasa Google"].

2 comentarios:

mnk dijo...

Por si os sirve de algo, el año pasado consulté con un médico endocrino el tema de la comida, y me puso una dieta para perder unos kg.
Desde luego, nada de desayunos patagruélicos ni con beicon y grasazas, pero sí admitió tostadas con aceite de oliva y tomate, faltaría más!
Ah, y muy importante era comer 5 veces al día, cosa que yo no hacía. Desde entonces, super feliz de almorzar y merendar (qué buenas costumbres...).
Total, que perdí 4 kg, comí muy bien, y no me privé de nada razonable. Hasta vino, cerveza y paella tenía la dieta!
A la porra las comidas anglosajonas de triste sandwich solitario en un banco del parque! Luego les entra hambre a las 5 de la tarde, y se ponen morados de kit-kats (eso sí, con 1 litro de cocacola light, agh, qué asco!)
Sigue inspirándonos, Caius.
Vale

Javier dijo...

Esta dieta suena mejor que la que me propone mi médico de cabecera: cenas compuestas por dos piezas de fruta y un yogur precedidas de una hora de deporte.

Al final va a ser lo de siempre: de todo, con moderación y sin preocupaciones.