domingo, 29 de mayo de 2005

Azul

Últimamente nos hemos aficionado al bocatita de sardina con guindilla que ponen en el Soldado de Tudelilla. Lo acompañan con un vino bastante bueno, de Medrano creo recordar (lo apunté en una servilleta de papel para no olvidarlo; olvidé donde puse la servilleta). En fin, el bocatita no es más que la evolución natural del pincho de sardina y guindilla de toda la vida, ese que nuestros padres y abuelos tomaban como acompañamiento natural del tinto.

Hay otros pescados azules, como la anchoa o la caballa, que también moran por las barras de tapas. El artículo de Caius Apicius de hoy está dedicado a ésta última, la caballa o verdel. Si alguien se arriesga a preparar alguna de las dos recetas, que lo cuente o, mejor aún, ¡qué invite!

[enlace suprimido por la entrada en vigor de la Ley 21/2014, de 4 de noviembre, por la que se modifica el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, y la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil. Sí, nos referimos al canon AEDE, también llamado "tasa Google"].

ACTUALIZACIÓN: Al parecer hay una película de Eric Rohmer, "Quatre aventures de Reinette et Mirabelle" (1986) en la que una de las protagonistas dice lo siguiente:

"¿Conoces la hora azul? En realidad no es una hora, sino un minuto. Justo antes del alba hay un minuto de silencio. Las aves diurnas aún no están despiertas y las aves nocturnas ya están durmiendo. Y entonces... entonces es el silencio. (...) Si llegara el fin del mundo, seguro que sería en ese minuto. ¿Sabes por qué? Es el único instante en que se tiene la impresión de que la naturaleza deja de respirar." (en español; en francés)

No he visto la película, pero me ha gustado la frase. En fotografía, curiosamente, también existe una "hora azul". Comienza unos 20 minutos después de la puesta de sol y dura otros 20 minutos (aproximadamente). Durante dicho intervalo, el cielo presenta un tono azul intenso y una luminosidad equilibrada. Es el momento más recomendado para hacer fotografia nocturna de paisajes urbanos y monumentos. (enlace)

Bueno, no es pescado azul, pero es bonito... ;-)

6 comentarios:

Lrn dijo...

¿Sabes que en inglés el color azul se asocia con la tristeza? "I have the blues", dicen cuando tienen alguna pena. Me quedo, por supuesto, con las asociaciones que citas en tu post. Por cierto, justo este viernes, cuando volvía a casa después de la despedida de soltera de una amiga, me acordé de la hora azul de la que habla la protagonista de Reinette y Mirabel (la peli es, por lo demás, lenta pero engancha, si te gusta el cine de Rohmer). Era justo antes del amanecer, iba cruzando los jardines de mi urbanización en un silencio absoluto, y de pronto, los pajarillos empezaron a trinar. En ese mismo momento, el azul noche comenzó a clarear en el horizonte. Me acordé de la peli y hoy me ha hecho mucha gracia encontrar tu post sobre ella.

En cualquier caso, se me ocurre que podríamos organizar una noche temática: nos vamos al monte de Cantabria a fotografiar Logroño durante la hora azul del atardecer, después una cenita a base de pescaíto azul, peli de Rohmer, un poco de música de blues, unas botellitas de Paternina Banda Azul (esto es opcional...se puede mejor aunque rompamos un poco la monocromía), y para terminar buscamos un lugar que nos guste (se admiten sugerencias) para ir a disfrutar de la hora azul brindando con un Cordon Blue (francés si hace falta!!!).

Javier dijo...

Sí, sabía lo de la tristeza. El azul de Rohmer es más bien melancolía, supongo, aunque viene a ser lo mismo (de ahí también, si no me equivoco, el nombre de blues para ese tipo de música).

En la enciclopedia puedes leer que el azul es un color frío, por asociación con el agua. Los colores fríos en matices claros expresan delicadeza, frescura, expansión, descanso, soledad, esperanza y paz y en los matices oscuros con predominio de azul, melancolía, reserva, misterio, depresión y pesadez.

Pero yo prefiero el azul de Rubén Darío:

«En la portada de su libro, sobre la tapa de su cofre cincelado brilla la palabra AZUL... misteriosa como es el océano, profunda como el cielo azul, soñadora como los ojos azul-cielo.

L'art c'est l'azur! Dijo el gran poeta. ...

Sí, el arte es el azul, pero aquel azul de arriba que desprende un rayo de amor para encender los corazones y ennoblecer el pensamiento y engendrar las acciones grandes y generosas».

(Del prologo al libro Azul, 1887)

Por lo demás, la propuesta está muy bien, pero me temo que Rohmer, el blues y el vino... producen somnolencia y acaban con cualquier hora azul :-)

Por cierto, ¿tienes la película o sabes dónde conseguirla?

Lrn dijo...

La peli te la puedo sacar de la uni. Y para evitar la somnolencia, siempre se le puede añadir al vino un poco de coca-cola (ya sé...ya sé...herejía!!!). Pero en este caso se podría perdonar si la coca-cola que añadimos es azul. Os lo juro, existe la coca-cola azul!!! La ví en un bautizo hace unos meses y no daba crédito!!!

Javier dijo...

Humm, está "no disponible" según el catálogo... ¿estará en algún departamento o hay alumnos que ven películas de Rohmer?

Tienes razón: no doy crédito a la coca-cola azul :-) ¿Qué sabor tiene?

Por cierto, hay pre-convocatoria para el viernes... a ver si la paso por e-mail.

Anónimo dijo...

¿Puedes sugerir otro viernes, otra pelìcula, otro momento del dìa y otro color?

"Le rayon vert"- 1986- Rohmer.

El rayo verde es un sutil haz luminoso que a veces se puede observar a la puesta de sol.

¡Pero no sé si existe la coca-cola verde!
anna

Anónimo dijo...

Me gusta eso de la logia