martes, 9 de agosto de 2016

Kiro Sushi

Kiro Sushi
Dirección: Calle María Teresa Gil de Gárate 24, Logroño, La Rioja
Teléfono: 941123145
Web: www.kirosushi.es
Email: info@kirosushi.es
Precio orientativo: menú 45 €, bebidas aparte

Desde el principio hay que decir que comer en Kiro Sushi no es simplemente comer. Es una experiencia en todos los sentidos. Comencemos por el local, una auténtica barra de sushi al estilo japonés, algo que creo es único en España, con exactamente 10 asientos. La decoración casi ausente y la música suave, clásica y minimalista. Todo invita a la tranquilidad, al sosiego y al disfrute del sushi.


Tras la barra Félix Jiménez, el maestro de sushi, corta concentrado y con gran precisión cada pieza de pescado para la elaboración de los niguiris que prepara a la vista de los comensales.


El menú siempre el mismo y a la vez siempre diferente: 14 piezas de sushi (en nuestro caso fueron 15) que dependen del pescado y marisco que Félix haya conseguido para el día de acuerdo con los altos niveles de calidad que requiere a sus proveedores. Antes del sushi se puede disfrutar de una sopa de miso y posteriormente de un postre, concesión a la costumbre occidental, que consistió en un canutillo de crema de té verde.


Resulta hipnótico ver a Félix preparar cada una de las piezas de sushi y servirlas uno por uno a los diez comensales. Arroz sabroso y a su correcta temperatura, acompañado del delicioso pescado o marisco. Al terminar cada serie de diez, recoge, limpia y vuelve a empezar con la siguiente pieza. Movimientos precisos y sosegados que se repiten una y otra vez.


El orden en que los prepara y sirve también está perfectamente estudiado. Cada pieza ha de resultar más sabrosa que la anterior. Para ayudar en esta escalada de sabores se puede intercalar un poco de jengibre. No es necesario añadir ningún condimento, salvo la pincelada con que el maestro concluye la preparación de cada niguiri.


La carta de bebidas es muy variada sin ser demasiado extensa. Por ejemplo en vinos se centra más en ofrecer distintas variedades de uva antes que más opciones de vinos similares. Además de vinos, encontramos sakes, cervezas (japonesas) y espumosos. De entre los vinos llama la atención un Rioja blanco viura que Ontañón embotella especialmente para Félix Jiménez y que muestra una etiqueta con caracteres japoneses. Nosotros elegimos Marlborough Sounds 2015, un excelente sauvignon blanc neozelandés que resultó perfecto para esta comida.


Después de comer también se puede tomar café o infusiones, de nuevo preparados con todo cuidado. En el caso del café que tomamos nosotros, un café de Nicaragua preparado con filtro y servido en copa. Sin leche ni azúcar para poder apreciar su calidad.


Para rematar tan excelente comida, después tuvimos un rato de conversación con Félix Jiménez, quien nos contó detalles de su experiencia y de todo lo que le ha llevado a abrir este restaurante tan inusual, además de contestar amablemente a todas las preguntas que quisimos hacerle.


Félix Jiménez es riojano, nacido en Alfaro y trabajó durante años en el restaurante japonés Tahini de Mallorca. Durante su estancia en ese lugar tuvo la oportunidad de viajar a Japón y aprender allí las técnicas del maestro de sushi Yoshikawa Takamasa en su restaurante Suzaku de Tokio. Así pues es su origen riojano lo que le ha llevado a abrir un restaurante tan sorprendente y tan especial en nuestro Logroño. Algo que no sólo disfrutamos los de aquí, pues me consta que también recibe clientela de otras provincias.


Desde su estancia en Japón quiso abrir su propia barra de sushi para trabajar en la forma que había conocido allí. Algo que por fin hizo realidad hace unos meses en Logroño. Aquí nos cuenta que realiza cada día las mismas acciones, los mismos movimientos, viendo cómo mejorar y buscando la perfección. Así se llega a conocer cada pescado en detalle, hasta la situación de cada nervio, lo que le permite conseguir el mejor corte.


Una de las dificultades que afronta a diario es conseguir las materias primas. El arroz que emplea es de una variedad japonesa que le traen de aquel país. Los pescados y mariscos proceden prinicpalmente de España, pero también de otros lugares del mundo y varían según temporada y según la calidad que encuentra disponible.

Un restaurante muy recomendable. Como decía al principio, toda una experiencia que nos trajo a la memoria el documental sobre Jiro Ono, pues el estilo es el mismo. Durante algo más de dos horas, pudimos imaginar que nos encontrábamos en Japón. Nadie a quien le guste el sushi debería perdérselo, aunque reservar, con diez plazas para comer y diez para cenar, puede ser complicado. Es cuestión de llamar y preguntar cuándo hay sitio libre. La espera merece la pena.

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