viernes, 28 de mayo de 2010

La Geria tinto 2008

Una de las bodegas que visité en Lanzarote en mi viaje a finales del año pasado fue La Geria. Allí, además de una botella del blanco de malvasía, que por cierto me dejó decepcionado, también me llevé una botella de tinto. De este último me llamó la atención tanto las variedades de uva empleadas en su elaboración, listán negro y negramoll, como los recuerdos que promete a las cenizas volcánicas de las que procede.

Tal vez por tenerlo allí como una variedad de menor importancia, mis expectativas también eran inferiores. Y seguramente por ello también más agradable la sensación al probarlo. También ayuda que en este caso la añada sí era la correcta, puesto que se trata de un vino joven y compré la botella en 2009.

En la etiqueta, aparte de las variedades de uva también hablan de la elaboración. Ha fermentado en acero inoxidable y después ha pasado una corta estancia en barrica de roble americano. Su grado alcohólido es del 13%.

El vino se presenta a la vista color picota de media intensidad. En aromas encontramos ahumados, vainilla, pimienta y fruta madura. Y en boca resulta algo astringente, muestra buena acidez y resulta equilibrado con un final cálido. Un vino interesante y muy correcto.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Spanish White Guerrilla Gewürztraminer

El siguiente guerrillero en caer ha sido este gewürztraminer. Tenía verdadera curiosidad por saber cómo una variedad propia de climas más fríos se había adaptado a las tierras de la Rioja Baja. Así que abrimos esta botella con mucha expectación.

De este gewürztraminer tan sólo se han elaborado 3997 botellas en 2009. Las notas de cata indican color amarillo pajizo, moscatel y frutas tropicales en nariz, y untuoso y goloso aunque también fresco y sabroso en boca. Su grado alcohólico es del 12%.

Sometido a nuestra cata lo encontramos limpio y brillante a la vista. Nos gustan mucho sus intensos aromas en los que encontramos predominio de frutas además de flores, vainilla y algo de miel. En boca es también afrutado, tal vez un poquito falto de acidez y con un final levemente amargo. La persistencia es media y resulta agradable. Su retro olfacción es moderada y nos vuelve a recordar los aromas frutales. En conjunto nos parece un vino correcto y armonioso.

lunes, 24 de mayo de 2010

Rayos Uva 2008 - Una investigación enológica

Reconozco que la primera vez que vi la expresión Rayos Uva como nombre de un vino, y además de Rioja, no me produjo buena impresión. Sonaba demasiado moderno y eso me hacía pensar en vinos que tal vez cierto abogado defendiera pero que probablemente no fueran de mi gusto.

Sin embargo, poco después encontré un comentario muy elogioso sobre el Rayos Uva 2007 en el blog de alguien tan poco sospechoso de defender excesos a cuenta de modernidad como es Manuel Camblor. Además enlazaba a una entrevista en el diario La Rioja con Olivier Rivière, el interesante personaje creador del vino. Así que reconsideré mi postura inicial y decidí probar ese vino.

Recordé que originalmente lo había visto en una oferta de una web comercial. Pero supuse que comprar un Rioja, cualquiera que fuese, viviendo en Logroño, no tenía que ser muy difícil. Craso error. Comencé mirando en tiendas y nada. Pronto me di cuenta de que no iba por buen camino. Pero claro, siempre me quedaba la opción de presentarme en la bodega y compralo allí mismo. ¿O no?

El caso es que decidí buscar la situación de la bodega por internet y para mi sorpresa no encontré absolutamente nada. Ni página web propia ni menciones a la bodega en otras páginas. Nada. Pasé entonces a la web del Consejo Regulador y entré en su buscador de bodegas. De nuevo el fracaso. Pensé entonces que debía refinar la búsqueda, que un productor de Rioja tenía que estar en la web del Consejo. Así que recordé que en la entrevista se mencionaba que Rivière se había establecido en la Rioja Alta y más en concreto en Cárdenas. Probé de nuevo a buscar, sin especificar nombre, pero limitando la búsqueda a este municipio. Así obtuve dos resultados y ninguno parecía correcto. Finalmente, y casi por casualidad, encontre en esta web una asociación de nombres. Aquí denominaban la bodega Olivier Rivière - Yolanda Aransay. Y ahora sí, ésta sí que figuraba en la web del Consejo. Yolanda Aransay es una de las dos bodegas que aparecen registradas en Cárdenas. ¡Bingo!

Y a Cárdenas me dirigí ese mismo fin de semana. Aparecí por allá un sábado por la mañana esperando econtrar la bodega abierta, ahora que está tan de moda vistarlas. Pero no hubo suerte, ese día no estaban. Pregunté un poco y llegué a hablar con una persona de la familia que me atendió amablemente. Me hablaron de los vinos de Yolanda Aransay y me animaron a volver otro día o a llamar por teléfono para quedar en otra ocasión. En esa situación me parecía bastante fuera de lugar preguntar por los vinos de extraño nombre de un enólogo francés. Así que lo hice tímidamente y la respuesta fue clara: aquí no hay ningún francés que haga vino.

No viene al caso, pero para que el viaje no fuese totalmente desaprovechado, paramos a la vuelta en Tricio para visitar la Basílica de Santa María de Arcos, construída en el siglo V sobre un mausoleo romano del siglo III.

¿Fin de la historia? Todavía no. En ese momento vino en mi ayuda Javier, otro de los habituales de este blog y gran experto de las búsquedas en internet. Entre muchos datos que no viene al caso mencionar, encontró una explicación a la asociación de nombres. En esta foto se puede apreciar la etiqueta que indica que Yolanda Aransay embotellaba los vinos de Olivier Rivière, quien por cierto, sólo venía identificado con un código postal de Logroño.

Ahora sí que tuve que reconocer que estaba en un callejón sin salida. Sólo me quedaba encargar el vino por internet (en lavinia, por completar los datos) si es que quería probarlo. Y, maravillas de la vida moderna, un pedido realizado a última hora de la mañana llegaba a primera hora de la mañana del día siguiente (me habían dado dos días de plazo aproximado).

Lo primero que me sorprendió fue la etiqueta. Esta vez el embotellador es Bodegas Ruiz de Viñaspre, en Laguardia. Es decir, Rivière se había marchado de Cárdenas y ahora estaba en Rioja Alavesa (¿sólo el embotellado o también las uvas y la elaboración?). Manteniendo, eso sí, su código postal de Logroño. Por otro lado encontré una nueva mención de Camblor referida ahora a la cosecha 2008 y en términos no tan entusiastas como la primera. Para completar el panorama, no encontraba Rayos Uva 2009 y además este artículo (de nuevo Javier) daba la impresión de que su situación por aquí no era precisamente estable y que además podía estar interesado en cambiarse a tierras burgalesas. Vamos que el misterio seguía en el aire.

¿Y el vino? Pues bueno, sin duda. Muy frutal, con intensos aromas y más que satisfactorio en boca. Nos recordó al probarlo a los buenos cosecheros de Rioja Alavesa. Con una salvedad muy importante que es el precio. No creo que su idea de intervenir poco en los vinos (ni menos aún la idea puramente mística de lo que llaman biodinámica) justifique el que se pida por un vino joven un precio cercano a los ocho euros la botella. No lo entiendo.

Por cierto, que la no intervención llevada al extremo hace que aparezcan posos en cantidades verdaderamente exageradas. Hasta el punto de compactarse y formar grandes trozos al final de la botella. Malo no será, pero en tal cantidad llega a resultar molesto.

Y ya lo último (por ahora). Cuando hace unos días se anunció en el diario La Rioja que la próxima cata que iban a organizar (y a las que ya hemos asistido en otras ocasiones) era precisamente con Olivier Rivière, tanto Javier como yo nos apuntamos inmediatamente. Esperamos con muchas ganas que nos toque para poder encontrar así respuesta a los interrogantes que aún nos quedan sobre sus vinos, todos ellos de peculiar nomenclatura. Y de paso probarlos, claro. Será el próximo miércoles. De momento lo que ya sabemos es que sigue por aquí, lo cual, visto lo visto, no es poco.

Actualización:
Hoy martes por la mañana ha salido la lista de afortunados ganadores del sorteo que da acceso a la cata con Olivier Rivière. Lamentablemente ni Javier ni yo estamos entre ellos, por lo que nos quedaremos sin saber, al menos de primera mano, la respuesta a tantos interrogantes que tenemos. Nos tendremos que contentar con leer la crónica posterior.

Actualización 2ª:
Ayer se celebró la cata y hoy ya se puede leer la crónica de la misma. Muchos interrogantes encuentran finalmente respuesta. Aunque alguno, como dónde se pueden comprar sus vinos en Logroño, debe esperar a los comentarios de los lectores. Al final se venden en La Vinería. Si resulta que no había que irse muy lejos. :-) Una pena en todo caso no haber podido catarlos en esta ocasión.

domingo, 23 de mayo de 2010

Catarsis - Bodegas Viña Ijalba

Una vez más hemos asistido este sábado a un concierto del ciclo Catarsis [pdf], Lírica en Primavera. La bodega que acogía el concierto en esta ocasión es Viña Ijalba [flash]. El concierto corría a cargo, de nuevo, del tenor Jorge Elías acompañado por el pianista Josu Okiñena.

Bodegas Viña Ijalba se encuentra muy cerca de Logroño, junto a la carretera de Oyón y en la ladera del monte Cantabria. Gracias a su situación elevada tiene muy buenas vistas de la ciudad. El edificio fue construído en 1991 y resulta muy elegante, con una bonita torre con mirador, como elemento más característico. Además en la torre hay una sala de catas para profesionales.

Durante la visita nos explican que se trata de una bodega familiar bastante grande para una bodega de este tipo, o de tamaño mediano en general. En cuanto a sus vinos, presentan dos características que los diferencian: los métodos de agricultura ecológica que emplean en el cultivo de sus viñedos y la recuperación que están realizando de más de 100 antiguas variedades de uva que se cultivaban en Rioja antes de la filoxera. De entre ellas sobresale la Maturana Blanca, primera variedad reseñada en documentos escritos en La Rioja. Al parecer era tenida en especial consideración puesto que puede alcanzar un alto grado alcohólico y eso hacía el vino más duradero en una época en que no se conocían otras técnicas de conservación. Nosotros ya hemos probado los vinos de Viña Ijalba en variadas ocasiones y siempre nos han resultado atractivos por su originalidad y por su calidad.

La bodega en sí resulta por dentro al menos tan elegante como se ve por fuera. Además está distribuída de forma muy práctica en grandes espacios, de entre los que sobresale su sala de barricas con el techo soportado por arcos.
Tras la visita de la bodega llega el concierto, que se celebra en uno de los botelleros de la bodega. De nuevo Elías y Okiñena hacen gala de su virtuosismo y nos deleitan con una selección de canciones españolas. Seguidamente el pianista interpreta una pieza para piano solo, que sirve de descanso al tenor. Y termina el concierto con tres espléndidas romanzas de zarzuela que entusiasman a todo el público asistente. Los prolongados aplausos consiguen que los músicos nos regalen hasta dos bises. Lo cierto es que la fuerza de la voz de Jorge Elías nos hizo temer por la integridad de las botellas allí guardadas :-).
Después del concierto y aprovechando que hacía muy buena temperatura, tuvo lugar en un patio de la bodega la cata de vinos junto con el catering de Marisol Arriaga. El primer vino que nos ofrecieron fue el blanco Genolí 2009, un monovarietal de viura del que hace un tiempo habíamos probado la añada 2008. Resultó muy agradable y refrescante con el calor que hacía. Seguimos con un Ijalba Crianza 2005. Elaborado en un 90% de tempranillo y 10% de graciano y muy bueno en color, aromas y sabor. Terminamos con un Ijalba Reserva, 80% de tempranillo y 20% de graciano, también de 2005, que incomprensiblemente nos sirvieron frío. Cuando ganó temperatura en la copa nos deleitó con sus aromas y su suavidad y equilibrio en boca. Aquí habíamos probado el reserva de 2001 y se puede decir que este 2005 sigue en la misma línea.

Por cierto que de entre los canapés que probamos no puedo dejar de mencionar una tartaleta con mousse de foie y cebolla caramelizada que estaba sencillamente soberbia. Había pinchos muy variados y muy elaborados, pero sin duda éste se llevó nuestros mayores elogios.

sábado, 22 de mayo de 2010

Spanish White Guerrilla Verdejo

De este monovarietal de verdejo de la colección Spanish White Guerrilla se han elaborado para este año únicamente 10794 botellas. Pocas, pero aun así bastantes más que de la variedad sauvignon blanc que comentaba hace unos días.
La etiqueta declara un 12% de alcohol. Es a la vista de color amarillo levemente verdoso. Aromas muy agradables típicos de la variedad. En las notas de cata mencionan boj y hoja de tomate además de frutas y flores blancas. A mí me recordó sobre todo a pera blanquilla.
Pero lo mejor es que en boca mantiene esos recuerdos, resultando un vino fresco y sabroso. Un buen verdejo, sin duda.