domingo, 3 de octubre de 2021

Restaurante Marisquería Casa Digna

Dirección: Plaza Gremio de Mareantes, 14 - Pontevedra

Teléfono: 986 851 299

Web: www.casadigna.es

Email: casa_digna@archivate.com

Fue el pasado mes de agosto cuando estuvimos por tierras gallegas e hicimos parada en la bonita ciudad de Pontevedra. Cuando llegamos, lo primero que preguntamos fue dónde podríamos comer marisco de verdad y nos sugirieron una marisquería de toda la vida: Casa Digna.

Se localiza junto al pequeño puerto, en el río Lérez, y lleva desde 1912 cocinando manjares, como publicitan en su web. Previamente, hicimos reserva por teléfono, por lo que fuimos a la hora indicada donde nos tenían preparada la mesa en la terraza. La carta era muy apetitosa y teníamos muchas ganas de sentarnos a probar todas las delicias del mar posibles.

Empezamos con unas navajas a la plancha. Con un poco de limón y con un tamaño considerables, abrimos apetito enseguida. Continuamos con la vieira al horno, que parece que era la receta de la casa, y no fue mala decisión pedirlo, pues estaba muy rica. Seguidamente, nos sirvieron las almejas a la marinera, que igualmente estaban deliciosas, tanto ellas como la salsa. Completamos el menú con unos langostinos a la plancha. Ese día no dejamos de chuparnos los dedos. Lo cierto es que la calidad de los productos y la manera de prepararlos es de destacar y la atención fue buena en todo momento.


No podíamos dejar de probar otra de las delicias del lugar, el vino de la D.O.Rías Baixas, cuyo Consejo Regulador se encuentra en Pontevedra, en el Pazo de Mugártegui de la Plaza de Pedreira. Para acompañar nos sirvieron el albariño Señorío de Rubios, de la bodega ubicada en As Neves, al sur de la provincia muy cerca del río Miño y la frontera con Portugal. El vino era muy fresco, afrutado y equilibrado, además de ser reconocido por varios premios. El maridaje entre albariño y marisco fue perfecto así que dimos por finalizada la sesión y seguimos recorriendo los rincones de la ciudad.


Sin lugar a dudas, un restaurante más que recomendable por lo tranquilo de la zona y el cuidado del producto. Uno de los mejores recuerdos que nos llevamos de la ciudad.